¿La eFractura?
Leemos el domingo pasado, día 4 de julio de 2010, un artículo en el suplemento de economía (páginas salmón) del periódico El País, sobre la e-factura, que según MEyH (Ministerio Economía y Hacienda) http://www.facturae.es, se define como:
“La facturación electrónica es un equivalente funcional de la factura en papel y consiste en la transmisión de las facturas o documentos análogos entre emisor y receptor por medios electrónicos (ficheros informáticos) y telemáticos (de un ordenador a otro), firmados digitalmente con certificados reconocidos.”
En definitiva, que la factura electrónica, no es un “… mándame la factura en un PDF por e-mail, y ….”
Como hemos podido leer, la eFactura, consiste en algo más que un sencillo envío por correo electrónico de un documento.
Es evidente que lo sencillo es identificar el emisor (el proveedor) y el receptor (el cliente), los documentos análogos (las facturas) que son ficheros informáticos y los ordenadores, el del proveedor y el del cliente. Ahora vienen las dudas, “ … firmados digitalmente con certificados reconocidos…” ¿certificados? ¿Qué certificados? ¿Ficheros informáticos? ¿Qué tipo de ficheros? ¿Cómo los firmamos?
A continuación exponemos lo que nos dice el MEyH:
En cuanto al fichero:
- Se necesita un formato electrónico de factura de mayor o menor complejidad (EDIFACT, XML, PDF, html, doc, xls, gif, jpeg o txt, entre otros).
- Es necesario una transmisión telemática (tiene que partir de un ordenador, y ser recogida por otro ordenador).
- Este formato electrónico y transmisión telemática, deben garantizar su integridad y autenticidad a través de una firma electrónica reconocida.
En cuanto a la firma:
- Que sea una firma electrónica avanzada.
- Que esté basada en un certificado reconocido, siendo certificado reconocido aquél que “cumpla los requisitos establecidos en esta Ley en cuanto “a la comprobación de la identidad y demás circunstancias de los solicitantes”.
- Que sea generada mediante un dispositivo seguro de creación de firma,es decir, aquel que ofrece, al menos, las siguientes garantías:
Es evidente que la implementación de la eFactura en nuestras empresas, no va a ser fácil y no va a ser barato.
Como nos cuenta el artículo de El País, sólo el 22% de las empresas españolas piensan incorporar la eFactura en los próximos 2 o 3 años y el 85% de los autónomos ni por asomo piensa en la eFactura.
Como todo proyecto informático, se deben tener en cuenta los costes ocultos que conllevan estos desarrollos. Sólo las obligaciones del emisor y receptor por el control, la custodia y la seguridad electrónica de estos documentos hacen que este proyecto se convierta en varios proyectos a la vez.
Control de tráfico
Para controlar los envíos y recepciones de las facturas debemos disponer de un “controlador”, un sistema que clasifique, ordene y reporte los días, las horas y los receptores y destinatarios.
La custodia
Alguien debe velar por la custodia electrónica de las eFactura, el “guardia” debe autorizar, controlar y registrar los accesos a los documentos. Quién accede y que operación se realiza con los documentos será obligatorio tenerlo registrado. Los documentos tendrán que guardar versiones de sí mismos, con un histórico de los cambios realizados y por quien. También deberemos controlar las emisiones físicas de los documentos, para evitar que circulen diferentes “originales” de nuestras facturas en papel simultáneamente y sin control.
La seguridad
Como todo archivo electrónico y más en este caso, debemos cuidar por la seguridad de los mismos, mediante una política de copias de seguridad (backup) así como políticas de restauración de los datos.
Estos son algunos de los puntos más importantes a considerar, sin olvidar la integración de estos sistemas con los programas de gestión (ERP) y/o programas de contabilidad.
Está claro que estos servicios se pueden obtener por Internet, pero a qué precio… Esto es otro tema para hablar a parte.
Por todo lo anteriormente expuesto, pensamos que la eFactura, tardará en normalizarse.
Es necesario invertir mucho tiempo y dinero para implementar este sistema en las pymes españolas. Habrá que empezar por intentar informatizar seriamente a las empresas y fundamentalmente a los autónomos, los grandes olvidados por las administraciones públicas en todas las políticas relacionadas con la tecnologías.
Saludos, desde la antigua escuela.
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Corrían los finales de los años 80 cuando comencé mis primeras líneas de Cobol. Ya en el año 1990 salía de mis manos código profesional. Fue mi asignatura preferida durante mi formación en Técnico Superior en Informática de Gestión (la antigua FP II). Mi primer compilador fue MS Cobol en ordenadores personales, después MicroFocus y en el ámbito profesional utilizaba el compilador del mainframe S2500 de Ericsson. Desde entonces he aprendido y utilizado diferentes lenguajes (Basic, 4gl, Java,C) y siempre pensaba en como resolvería aquel módulo en Cobol, como haría ese algoritmo, que “perform” debería de usar.
Backup and Restore (B&R).
rmática más verde. El aprovechamiento de los servidores ociosos justifica cualquier nueva inversión.