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Mar

Conviértete en una Caja Negra

cajanegraEn los tiempos que corren, con una crisis galopante o desaceleración -según se mire-, quien más quien menos teme por su puesto de trabajo. Sin embargo, no hay porqué preocuparse. Si tienes miedo de que tu empresa te la juegue, si temes ser despedido, siempre puedes intentar convertirte en una ‘caja negra‘ y agarrarte a la silla como un halcón a su presa ¡Conviértete en una caja negra!

Pero ¿qué es eso de una ‘caja negra’? Citando a Ixchel Hernández, una caja negra o blackbox es “una unidad cuya estructura interna se desconoce, pero cuya función está documentada. La mecánica interna no es algo que interese al que utiliza una caja negra para obtener una función“.

Básicamente y hablando claro, una caja negra es algo que funciona aunque no sepamos cómo.

¿Y cómo puede alguien convertirse en una caja negra? Sencillo: dominando y gestionando algún conocimiento, proceso o tecnología que no conozca nadie más y que no esté documentado.

No conozco lo que ocurrirá en otros sectores, pero en informática tenemos muchas oportunidades para convertirnos en auténticas blackboxes, ‘agujeros negros’ de conocimiento. Os detallo algunas de las más importantes:

  • Convertirse en ‘el chico de los servidores’. Ser el único que se atreva a meter mano en el fichero de configuración httpd.conf del Apache, o el que conoce cómo se hace virtual hosting con Tomcat, te proporciona un halo de sabiduría que para sí quisiera Gandalf el gris.
  • Una solución – Un hombre. Conseguir ser el único que domine una tecnología -cuanta más crítica mejor- o un programa de uso intensivo te convierte automáticamente en una genuina caja negra. En este apartado podemos encontrar mucho intrusismo profesional, como por ejemplo, el del tipo que domina ‘bestias del averno‘ como el Nominaplus o Documentum. Aunque también nos podemos encontrar enormes blackboxes en el mundo del desarrollo, como el tío que sabe depurar todas las fases de JSF, el que sabe cómo hacer bloqueos pesimistas con JPA 1.0 o, aún mejor, el que configura BIEN log4j y te deja rezando para no tener que modificarlo nunca jamás.
  • Gestionar el servidor de correo. Como ya escribí hace tiempo, “quien domine el correo electrónico, dominará la empresa”. Mejor cuanto más críptico sea el servidor de correo, por lo que recomiendo un sistema propietario, tipo Exchange de Microsoft o peor. Si encima podemos complicarlo aún más, integrándolo con LDAP o algo similar, mejor que mejor.
  • Ser la Aduana. Ésta es, sin duda alguna, la oportunidad más poderosa. Ser el único que controle el firewall, el antivirus o lo que sea que haga que la gente no pueda visitar el Feisbuj, el Tuiter o páginas sobre física cuántica durante su jornada de trabajo, te convierte no en una caja, sino en un arca negra de proporciones bíblicas.

Blackbox

Con todos estos consejos, seguro que ya sabes cómo convertirte en una caja negra o puede incluso que ya lo seas. Pero ¿de verdad te sientes más seguro en el trabajo? ¿De verdad te gusta ser una caja negra?

Piénsalo durante un instante. Ser una caja negra no es nada bueno, sino todo lo contrario. Si has conseguido convertirte en una caja negra es porque tu empresa o tú estáis haciendo algo mal, rematadamente mal.

Si has hecho todo lo posible por convertirte en una caja negra y luchas por seguir siéndolo, párate un momento y reflexiona sobre porqué lo haces ¿De verdad necesitas serlo para sentirte seguro en tu puesto de trabajo? ¿No crees que sería mucho más productivo y beneficioso para ti y la empresa que utilizaras todos esos esfuerzos en convertirte en mejor profesional? ¿No preferirías aportar valor para demostrar lo rentable que es pagar tu nómina? ¿No te sentirías mejor compañero compartiendo tu conocimiento con tus compañeros y enriqueciéndote a su vez con sus aportaciones y conocimientos? Basar tu trabajo en ser o no ser una blackbox es reconocer que estás fuera de mercado. No eres competitivo, estás fuera.

Podrías empezar por documentar todo tu conocimiento en un wiki interno o en un blog corporativo. Si aún así, crees que dejar de ser una caja negra puede colocarte en una peor posición en tu empresa, te recomiendo que busques otro trabajo. Quizás no merezca la pena seguir trabajando en un sitio así.

Si como empresa, Jefe de Proyecto en particular o gestor de personas en general has permitido que una persona se convierta en una caja negra, revisa tus criterios de gestión. Estás haciendo algo mal. Nadie debería ser una caja negra. Todos los equipos de trabajo deben ser multidisciplinares y flexibles. Eso no quiere decir que no pueda existir especialización en las tareas -siempre te encontrarás a alguien a quien se le dé mejor maquetar una página web que programar algoritmos genéticos-, pero un buen gestor tiene que intentar que la rotación de personal, las vacaciones o las bajas no afecten de forma dramática a la producción de un equipo de desarrollo.

Algunos dirán que la teoría es muy bonita, pero que en la práctica no disponen de recursos o tiempo para implementarla. Todo son excusas. Como empleado debes hacer comprender a tus responsables la importancia de documentar y compartir el conocimiento o know-how que vayas adquiriendo. Como gestor, tu obligación es solicitar más recursos y advertir de los riesgos a tus superiores si el día a día del trabajo está comenzando a crear cajas negras.

El primer paso para intentar solucionar el problema es reconocerlo. Hola, soy David Bonilla y, sí, soy una caja negra y no estoy nada orgulloso de serlo. ¿Y tú? ¿Eres una caja negra?



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